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Recursos

El vínculo con la familia durante el proceso

Una de las dudas que más nos plantean las familias es qué pasa con el contacto durante la Unidad residencial. La idea de "internación" trae, para muchos, la imagen de un aislamiento total — semanas sin noticias, sin visitas, sin voz. En Fundación Luz del Oasis trabajamos distinto: el vínculo con la familia y con el afuera no se corta, se acompaña.

Residencial no es aislamiento

El modelo residencial que conocemos por películas o por historias de otra época no tiene mucho que ver con cómo trabajamos hoy. No es un lugar cerrado del que la familia queda afuera: es un espacio donde, con el tiempo y el criterio del equipo, ese vínculo se reordena y se fortalece en lugar de perderse.

Los primeros días: estabilización

Al ingresar, sí hay un período breve —los primeros cinco días— con contacto más limitado. No es una restricción arbitraria: es parte del proceso de estabilización inicial, un momento donde la persona necesita foco y calma para empezar a asentarse en la dinámica de la fundación. El equipo interdisciplinario acompaña de cerca esta etapa, y mantiene informada a la familia en todo momento.

El contacto se retoma, gradualmente

Pasada esa primera semana, alrededor del décimo día, se retoman las llamadas telefónicas. A partir de ahí, el vínculo familiar y social pasa a formar parte del trabajo diario: en los espacios terapéuticos se conversa activamente sobre esas relaciones, cómo sostenerlas y cómo reconstruir, de a poco, la confianza.

Visitas y constelaciones familiares

Con el proceso más avanzado, se suman las visitas presenciales los fines de semana. Y desde septiembre, incorporamos también encuentros de constelaciones familiares: espacios pensados específicamente para trabajar la dinámica familiar en conjunto, no solo desde la mirada individual de quien está en tratamiento.


Si tenés un familiar que está por empezar este proceso, o ya lo está atravesando, y querés entender mejor cómo lo acompañamos desde el lado familiar, escribinos y lo conversamos con calma.

Escribinos y demos el primer paso juntos