Octubre es el mes de las madres. En Fundación Luz del Oasis queremos hablarles a ellas, y a toda la familia, de algo que vemos todos los días: muchas veces el amor que más sostiene es también el que más cuesta ordenar. Ese desorden tiene nombre, y se llama codependencia.
Qué es la codependencia familiar
Hablamos de codependencia cuando la vida de la familia empieza a girar alrededor de lo que le pasa a una sola persona. Sus horarios, su humor, sus promesas y sus crisis pasan a ordenar la casa entera. Sin darse cuenta, todos se reorganizan para evitar lo peor, y en ese intento terminan sosteniendo justamente aquello que lastima.
No es falta de amor. Casi siempre es miedo: miedo a lo que pueda pasar afuera, a una pelea, a perder a esa persona. Por eso suele recaer con más fuerza sobre las madres, que son muchas veces quienes más sostienen.
Antes de pedir ayuda: cuando querer cuidar termina facilitando
Estas situaciones aparecen una y otra vez en las familias que nos consultan:
- Darle dinero o comprarle lo que pide "para que no salga a buscar nada", aunque eso no cambia lo que va a pasar.
- Un hijo de 30 o 40 años que sigue viviendo en la casa familiar con todas las cuentas pagas y sin un proyecto propio.
- Volver a creer en el "ahora sí cambio, la semana que viene empiezo a trabajar", y ver cómo todo vuelve a ser igual.
- Aceptar el consumo dentro de la casa "para que al menos no esté en la calle y no le pase nada".
Cada una de estas decisiones nace del cuidado. El problema es que le quitan a la persona la posibilidad de registrar las consecuencias de lo que hace, y le quitan a la familia la posibilidad de cuidarse a sí misma.
Durante el proceso: el riesgo de volver a la manera conocida
Cuando la persona empieza su proceso, la familia también tiene que cambiar. Y eso no siempre es fácil. Muchas veces, sin darse cuenta, la familia vuelve a vincularse como lo hacía antes: un llamado que termina en discusión, un reproche viejo que reaparece, una tensión que se enciende por algo pequeño.
Pasa porque es lo conocido. Durante años la relación se armó desde el conflicto, y salir de ese lugar lleva tiempo y práctica. Pero esos escenarios son un factor de riesgo para quien está haciendo su camino. Dejar de facilitar el conflicto es tan importante como dejar de facilitar todo lo anterior.
Poner límites no es dejar de amar
Un límite claro también es una forma de cuidado. Algunos ejemplos concretos:
- Decir que no sin tener que justificarlo diez veces.
- No cubrir las consecuencias: no pagar deudas ajenas ni inventar excusas en el trabajo o en la familia.
- Llegar a acuerdos claros y sostenerlos en el tiempo, aunque al principio generen tensión.
- Cuidar la propia salud, el descanso y los propios espacios.
- Pedir orientación para una misma, aunque la otra persona todavía no quiera hacerlo.
Cómo trabajamos con la familia en Luz del Oasis
Por todo esto, el trabajo con la familia es parte del acompañamiento desde el primer día. Es un espacio para entender qué está pasando, ordenar los límites y aprender herramientas para vincularse de otra manera.
Una familia informada y acompañada emocionalmente no garantiza nada por sí sola, pero aumenta mucho las chances de que la persona sostenga su proceso en el tiempo. Y además le permite a la familia empezar a sanar.
A las madres, en su mes
A todas las madres que esperan, acompañan, aprenden a poner límites y a soltar con amor: ustedes también merecen sentirse acompañadas. Cuidarse no es abandonar. Muchas veces es el primer paso para que el cambio sea posible para todos.
Preguntas frecuentes
¿La codependencia es lo mismo que acompañar?
No. Acompañar es estar presente y sostener desde un lugar sano. La codependencia aparece cuando la familia se olvida de sí misma y termina organizando su vida alrededor de evitar conflictos.
¿Poner límites puede empeorar las cosas?
Al principio puede generar tensión, y es esperable. Por eso es importante hacerlo con orientación profesional y no en soledad.
¿La familia también necesita acompañamiento?
Sí. En Luz del Oasis la familia es parte del proceso, porque lo que cambia en la casa también sostiene el cambio de la persona.
¿Te reconociste en alguna de estas situaciones?
Escribinos y contanos qué está pasando. Te vamos a orientar sobre cómo empezar, para tu familiar y para vos. Todo el acompañamiento es de manera particular.